PERFIL TRANSACCIONAL
octubre 1, 2021

METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN DE RIESGOS VS CLASIFICACIÓN DE GRADO DE RIESGO DE CLIENTES

Desde que se estableció la obligación para que las entidades diseñen e implementen una Metodología de Evaluación de Riesgos se ha generado mucha confusión con la obligación de clasificar a los clientes en un grado de riesgo. Quiero explicar de forma muy general las diferencias entre estas dos obligaciones.

METODOLOGÍA DE EVALUACIÓN DE RIESGOS

La Metodología de Evaluación de Riesgos les sirve a las entidades para identificar su nivel de riesgo. Es decir, para saber qué tan susceptibles son de ser usadas para lavar dinero o financiar el terrorismo. Dependiendo de cada sector y cada entidad el riesgo cambia, no es igual para todos. Por ejemplo: un banco que realiza operaciones internacionales es mucho más susceptible de que lo utilicen para cometer estos delitos que un banco que solo tienen operaciones locales. Otro ejemplo es el de una SOFOM que solamente otorga créditos a personas físicas nacionales. Esta entidad es mucho menos susceptible que una SOFOM que otorga factoraje, crédito y arrendamiento; a personas morales y físicas; nacionales y extranjeras. ¿Y para qué sirve conocer este riesgo? En la medida en la que una entidad comprenda el nivel de riesgo al que esta expuesta va a poder gestionar mejor sus riesgos.

CLASIFICACIÓN DE GRADO DE RIESGOS CLIENTES

El grado de riesgo de clientes es la probabilidad de que un cliente esté relacionado con el lavado de dinero o el financiamiento al terrorismo, basado en las características propias de ese cliente. Las Disposiciones establecen que debo clasificar a los clientes por niveles, por ejemplo: bajo, medio y alto. El que un cliente sea de alto o medio riesgo no lo convierte en delincuente y el que un cliente esté clasificado como de bajo riesgo no lo hace una blanca palomita. Esto simplemente se trata de probabilidad, por ejemplo: un casino que está ubicado en la frontera norte del país es más susceptible, tiene más riesgo de verse involucrado en estos delitos que una zapatería ubicada en la ciudad de Pachuca.

La forma más común y sencilla para clasificar a los clientes en niveles de riesgo es a través de una matriz de riesgo automatizada. Cuando un cliente solicita el producto y llena su solicitud, va a proporcionar información como su edad, perfil transaccional, su domicilio, a qué se dedica y todos los demás datos que establecen las Disposiciones. Toda esta información se ingresa al sistema automatizado, donde debe de estar configurada la matriz de riesgo y va a arrojar el grado de riesgo del cliente.

RELACIÓN ENTRE LOS DOS MODELOS

Es muy importante mencionar que la Metodología de Evaluación de Riesgos no es lo mismo que la clasificación de grado de riesgo de clientes. Deben de estar relacionadas, el resultado de una va a afectar a la otra y viceversa, pero deben de ser independientes. La forma en la que voy a diseñar, calibrar e implementar estos dos modelos debe de ser completamente por separado. Te compartimos esta infografía para ayudarte a tener más claridad con las diferencias entre estos dos modelos.

Alejandro Espinosa Cabrero

Socio y Autor de CHECK

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